Un contraste entre la vanidad y la realidad

 

Un contraste entre la vanidad y la realidad

Marcos 12:38-40 Y les decía en Su enseñanza: Guardaos de los escribas, que gustan de pasearse con largas ropas, y aman las salutaciones en las plazas, y los primeros asientos en las sinagogas, y los puestos de honor en los banquetes; que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.

Inmediatamente después de subyugar a los opositores y hablarles acerca del Cristo, el Señor profirió una advertencia en cuanto a los escribas. En cuanto a los escribas, la cuestión era el conocimiento vano, incluso relacionado con la Biblia. Ellos enseñaban teología y doctrina de manera vana. Los escribas creían entender la Biblia y saber doctrina y teología. Tal vez conocían las Escrituras según la letra, pero ciertamente no conocían a Cristo. Así que, el Señor, en Su enseñanza, preguntó cómo es que los fariseos decían que Cristo es el hijo de David. Los escribas enseñaban teología vana, una teología que no contenía a Cristo como realidad. Existen muchos  ministerios que no son CRISTO CENTRICOS.

También existe la posibilidad de que seamos los escribas actuales. Nuestra enseñanza puede estar correcta, pero también vacía, es decir, sin Cristo. Los escribas de antaño enseñaban a la gente según el Antiguo Testamento, pero no tenían luz en cuanto a Cristo. No comprendían que Él era el Dios-hombre. 

Debemos discernir si cierto mensaje o enseñanza tiene a Cristo como centro, realidad y esencia. Algunos predicadores y maestros son elocuentes por naturaleza y pueden presentar la doctrina a personas que tienen comezón de oír. Dicha enseñanza, predicación o exposición de la Biblia es conforme al conocimiento humano acompañado de la elocuencia. Debemos ser aptos para discernir si Cristo es el centro, la realidad y la esencia de cada mensaje. Si no lo es, ese mensaje está vacío, y en principio, pertenece a la enseñanza de los escribas y no debemos prestarle atención. ¡Es Cristo en vosotros la esperanza de gloria!

La diferencia entre QUERER Y AMAR

Todos los vicios de la mente son fruto de interpretar de forma egocéntrica la realidad, una actitud impulsiva e inconsciente que nos impide aceptar lo que sucede tal como viene y a los demás tal como son.

Ésta es la causa real de todo nuestro sufrimiento, que además nos encierra en un círculo vicioso muy peligroso. Para poder amar, primero hemos de albergar amor en nuestro corazón.

En este caso, el problema es en sí mismo la solución. Y lo primero que debemos saber es qué es el amor.
No al que estamos tan acostumbrados, sino al de verdad. Porque una cosa es querer, y otra muy distinta, amar.

Querer es un acto egoísta; es desear algo que nos interesa, un medio para lograr un fin.
Amar, en cambio, es un acto altruista, pues consiste en dar, siendo un fin en sí mismo.

Queremos cuando sentimos una carencia.Amamos cuando experimentamos plenitud.

Mientras querer es una actitud inconsciente,relacionada con lo que está fuera de nuestro alcance, amar surge como
consecuencia de un esfuerzo consciente, que nos hace centrarnos en lo que sí depende de nosotros.

Cuando uno ama no culpa, ni juzga, ni critica, ni se lamenta. Los que aman intentan dejar un poso de alegría, paz y buen humor en cada interacción con los demás, por muy breve que sea.

Amar también es aceptar y apoyar a las personas más conflictivas, porque son precisamente las que más lo necesitan.

Amar de verdad es sinónimo de profunda sabiduría, pues implica comprender que no existe la maldad, tan sólo ignorancia e inconsciencia.

La paradoja es que el amor beneficia primeramente al que ama, no al amado. Así, el amor sana y revitaliza la mente y el corazón de quien lo genera. Por eso recibimos tanto cuando damos……

De Reiki Lanzarote

Lo poco es mucho en las manos de Dios

Lo poco nuestro se convierte en  mucho en las manos del Señor.

“Ninguno se presentara delante de mí con las manos vacías” (Jehová Dios) 

Marcos 6:34-38 Y al desembarcar vio Jesús una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Siendo ya avanzada la hora, Sus discípulos se acercaron a Él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer. Respondiendo Él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Iremos a comprar pan por doscientos denarios, y les daremos de comer? Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces. 

Marcos 6:41-44 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a los discípulos para que los pusiesen delante de la gente; y repartió los dos peces entre todos. Y comieron todos, y se saciaron. Y recogieron de los pedazos de pan y de los peces doce cestas llenas. Y los que comieron de los panes eran cinco mil hombres. 

Sabemos que el Señor usó cinco panes y dos peces para alimentar a los cinco mil (vs. 38-42). Juan 6:9 dice que estos cinco panes eran de cebada, la cual tipifica al Cristo resucitado (Lv. 23:10). Así que, los panes de cebada representan a Cristo en resurrección como nuestro alimento. Los panes proceden de la vida vegetal y representan el aspecto generador de la vida de Cristo, mientras que los peces pertenecen a la vida animal y representan el aspecto redentor de Su vida. A fin de satisfacer nuestra hambre espiritual, necesitamos tanto la vida generadora de Cristo como Su vida redentora. Ambos aspectos son representados por cosas pequeñas: los panes y los peces. 

Los cinco panes y los dos peces también indican que todo lo que hemos recibido del Señor debemos traérselo a Él para que se convierta en una gran bendición para muchos. El Señor siempre usa lo que le ofrecemos para suplir las necesidades de los demás. 

No debemos menospreciar nuestra experiencia y decir: “Yo no tengo mucho del Señor. Casi no le he experimentado”. Miren lo que el Señor pudo hacer con cinco panes y dos peces. Él no nos pide más de lo que tenemos. Pero si le  presentamos lo que poseemos, El  lo recibe y lo convierte en una gran fuente de bendición para muchas almas que lo están necesitando.

Y ninguno se presentara delante de mí con las manos vacías. (Éxodo 23:15.b)

Lo poco nuestro se convierte en  mucho en las manos del Señor. 

“Ninguno se presentara delante de mí con las manos vacías” (Jehová Dios)  

Marcos 6:34-38 Y al desembarcar vio Jesús una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Siendo ya avanzada la hora, Sus discípulos se acercaron a Él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer. Respondiendo Él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Iremos a comprar pan por doscientos denarios, y les daremos de comer? Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.  

Marcos 6:41-44 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a los discípulos para que los pusiesen delante de la gente; y repartió los dos peces entre todos. Y comieron todos, y se saciaron. Y recogieron de los pedazos de pan y de los peces doce cestas llenas. Y los que comieron de los panes eran cinco mil hombres.  

Sabemos que el Señor usó cinco panes y dos peces para alimentar a los cinco mil (vs. 38-42). Juan 6:9 dice que estos cinco panes eran de cebada, la cual tipifica al Cristo resucitado (Lv. 23:10). Así que, los panes de cebada representan a Cristo en resurrección como nuestro alimento. Los panes proceden de la vida vegetal y representan el aspecto generador de la vida de Cristo, mientras que los peces pertenecen a la vida animal y representan el aspecto redentor de Su vida. A fin de satisfacer nuestra hambre espiritual, necesitamos tanto la vida generadora de Cristo como Su vida redentora. Ambos aspectos son representados por cosas pequeñas: los panes y los peces.  

Los cinco panes y los dos peces también indican que todo lo que hemos recibido del Señor debemos traérselo a Él para que se convierta en una gran bendición para muchos. El Señor siempre usa lo que le ofrecemos para suplir las necesidades de los demás.  

No debemos menospreciar nuestra experiencia y decir: “Yo no tengo mucho del Señor. Casi no le he experimentado”. Miren lo que el Señor pudo hacer con cinco panes y dos peces. Él no nos pide más de lo que tenemos. Pero si le  presentamos lo que poseemos, El  lo recibe y lo convierte en una gran fuente de bendición para muchas almas que lo están necesitando. 

Y ninguno se presentara delante de mí con las manos vacías. (Éxodo 23:15.b) 

Lo poco nuestro se convierte en  mucho en las manos del Señor. 

“Ninguno se presentara delante de mí con las manos vacías” (Jehová Dios)  

Marcos 6:34-38 Y al desembarcar vio Jesús una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Siendo ya avanzada la hora, Sus discípulos se acercaron a Él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer. Respondiendo Él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Iremos a comprar pan por doscientos denarios, y les daremos de comer? Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.  

Marcos 6:41-44 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a los discípulos para que los pusiesen delante de la gente; y repartió los dos peces entre todos. Y comieron todos, y se saciaron. Y recogieron de los pedazos de pan y de los peces doce cestas llenas. Y los que comieron de los panes eran cinco mil hombres.  

Sabemos que el Señor usó cinco panes y dos peces para alimentar a los cinco mil (vs. 38-42). Juan 6:9 dice que estos cinco panes eran de cebada, la cual tipifica al Cristo resucitado (Lv. 23:10). Así que, los panes de cebada representan a Cristo en resurrección como nuestro alimento. Los panes proceden de la vida vegetal y representan el aspecto generador de la vida de Cristo, mientras que los peces pertenecen a la vida animal y representan el aspecto redentor de Su vida. A fin de satisfacer nuestra hambre espiritual, necesitamos tanto la vida generadora de Cristo como Su vida redentora. Ambos aspectos son representados por cosas pequeñas: los panes y los peces.  

Los cinco panes y los dos peces también indican que todo lo que hemos recibido del Señor debemos traérselo a Él para que se convierta en una gran bendición para muchos. El Señor siempre usa lo que le ofrecemos para suplir las necesidades de los demás.  

No debemos menospreciar nuestra experiencia y decir: “Yo no tengo mucho del Señor. Casi no le he experimentado”. Miren lo que el Señor pudo hacer con cinco panes y dos peces. Él no nos pide más de lo que tenemos. Pero si le  presentamos lo que poseemos, El  lo recibe y lo convierte en una gran fuente de bendición para muchas almas que lo están necesitando. 

Y ninguno se presentara delante de mí con las manos vacías. (Éxodo 23:15.b)

Lo poco nuestro se convierte en  mucho en las manos del Señor. 

“Ninguno se presentara delante de mí con las manos vacías” (Jehová Dios)  

Marcos 6:34-38 Y al desembarcar vio Jesús una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Siendo ya avanzada la hora, Sus discípulos se acercaron a Él, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya avanzada. Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer. Respondiendo Él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: ¿Iremos a comprar pan por doscientos denarios, y les daremos de comer? Él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.  

Marcos 6:41-44 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a los discípulos para que los pusiesen delante de la gente; y repartió los dos peces entre todos. Y comieron todos, y se saciaron. Y recogieron de los pedazos de pan y de los peces doce cestas llenas. Y los que comieron de los panes eran cinco mil hombres.  

Sabemos que el Señor usó cinco panes y dos peces para alimentar a los cinco mil (vs. 38-42). Juan 6:9 dice que estos cinco panes eran de cebada, la cual tipifica al Cristo resucitado (Lv. 23:10). Así que, los panes de cebada representan a Cristo en resurrección como nuestro alimento. Los panes proceden de la vida vegetal y representan el aspecto generador de la vida de Cristo, mientras que los peces pertenecen a la vida animal y representan el aspecto redentor de Su vida. A fin de satisfacer nuestra hambre espiritual, necesitamos tanto la vida generadora de Cristo como Su vida redentora. Ambos aspectos son representados por cosas pequeñas: los panes y los peces.  

Los cinco panes y los dos peces también indican que todo lo que hemos recibido del Señor debemos traérselo a Él para que se convierta en una gran bendición para muchos. El Señor siempre usa lo que le ofrecemos para suplir las necesidades de los demás.  

No debemos menospreciar nuestra experiencia y decir: “Yo no tengo mucho del Señor. Casi no le he experimentado”. Miren lo que el Señor pudo hacer con cinco panes y dos peces. Él no nos pide más de lo que tenemos. Pero si le  presentamos lo que poseemos, El  lo recibe y lo convierte en una gran fuente de bendición para muchas almas que lo están necesitando.

SE NECESITA

Un ejército pacifico y unido que crea en el valor de las pequeñas cosas.? Gente que construya la historia y no se deje arrastrar por los acontecimientos.

Más corazones desarmados, en un mundo lleno de guerras.? Almas magnánimas en una sociedad interesada.

Espíritus fuertes para un siglo de mediocridades.? Más trabajadores y menos personas que critiquen.

Más ciudadanos que digan:”Voy a tratar de hacer algo”, y menos que se contenten con:”Es imposible”.

Un número mayor de audaces que se lancen al fondo del problema para resolverlo y un número menor de fatalistas acomodados en la omisión.

Más amigos que se arremanguen con nosotros, y menos demoledores que apunten solo defectos.

Más gente que almacene esperanza, y menos frustrados que acarreen toneladas de desánimos.

Más personalidades que perseveren y menos colegas que comienzan y nunca acaban.? Más rostros sonrientes y menos frentes nubladas.

Más compañeros bien asentados en la realidad y menos soñadores pendientes de las ilusiones pasajeras.

Necesitamos con urgencia, sin falta:

Un mundo en manos  bienhechoras encendiendo una luz, para iluminar el pesimismo de la multitud. Un fósforo, en la mano…. Pequeño, ¡pero tan importante…!?Pequeño, insignificante, ¡pero como ilumina disipando la oscuridad!

 Roque Schneider

Semilla somos

SEMILLA SOMOS

De cierto, de cierto  os digo, que si el grano de trigo no cae en  la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. ¨

(Juan 12: 24)

En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades.

…Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida ?en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. ?Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.

Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas… para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, ?en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos.

Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta. Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez enceguecedora.

Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos…

Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.

Nada hay que temer, …una sabiduría interior las acompaña… porque cada semilla sabe…. cómo llegar a ser árbol…

Vino nuevo y Odres nuevos

Vino nuevo y Odre nuevo.

Marcos 2:22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino rompe los odres, y el vino se pierde, así como también los odres; sino que el vino nuevo se echa en odres nuevos.

1 Corintios 2:12 Pero nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios no ha dado por Su gracia.

El vino nuevo representa a Cristo como la vida nueva llena de vigor y esperanza que nos mantiene  entusiasmados.

El Salvador  no sólo es el Novio que nos trae ilusión y confianza para que disfrutemos de una vida abundante, sino también el vestido nuevo que nos equipa y capacita exteriormente para que asistamos a la boda.

Además, Él es la vida nueva que nos estimula interiormente para que le disfrutemos como nuestro Novio. Para disfrutarle como tal, primero le necesitamos como nuestro vestido nuevo por fuera y como nuestro vino nuevo por dentro.

Los odres viejos que se mencionan en 2:22 representan las prácticas religiosas, como por ejemplo, el ayuno que guardaban los fariseos, quienes pertenecían a la religión antigua, y los discípulos de Juan, pertenecientes a la religión nueva.

Todas las religiones son odres viejos. El vino nuevo puesto en odres viejos revienta los odres con el poder de su fermentación. Echar vino nuevo en odres viejos es poner a Cristo, la vida estimulante, en la religión, cualquiera que ésta sea. En lugar de tratar de circunscribir a Cristo en las varias formas de rituales, tradiciones, dogmas  y formalidades, debemos echar el vino nuevo en odres nuevos.

La religión, como tal es perniciosa y no debe carcomer nuestra alma, debemos ser libres no siervos menguados por liturgias obsoletas que lejos de acercarnos a Dios nos alejan de su propósito.

Los odres nuevos representan la vida de iglesia en las iglesias locales como el recipiente del vino nuevo, el cual es Cristo mismo como la vida que alegra a la gente. Como creyentes de Cristo, somos personas regeneradas que constituyen el Cuerpo de Cristo y llegan a ser la iglesia (Ro. 12:5; Ef. 1:22-23). El Cuerpo de Cristo, como Su plenitud, también es llamado “el Cristo” (1 Co. 12:12), que se refiere al Cristo corporativo. El Cristo individual es el vino nuevo, la vida interior estimulante, y el Cristo corporativo es el odre nuevo, el recipiente exterior que contiene el vino nuevo. Hoy no tenemos ayunos ni ninguna otra práctica religiosa, sino la vida de iglesia con Cristo como contenido.(Esto no implica que no debamos ayunar, pero no con la perspectiva religiosa, sino con la mentalidad de  ciudadanos del reino) Le poseemos a Él, una persona viviente, como Médico, como Novio,  y como el vino nuevo. Él es el pleno disfrute para nosotros con el propósito de que seamos el odre nuevo, es decir, Su Cuerpo, la iglesia, que le contenga.

Una iglesia que le contiene a Él, anda como el anduvo.

(1ra Juan 2:6, Mat 9:36-38) ¿Cómo es tu iglesia?

El secreto para contrarrestar la ansiedad

El secreto para contrarrestar la ansiedad

Filipenses 4:6-7 Por nada estéis afanosos, sino en toda ocasión sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios por medio de oración y súplica, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. 

Filipenses 4:11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 

Filipenses 4:13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Si aprendemos el secreto sabremos contrarrestar la ansiedad. Si experimentamos pobreza, no debemos estar ansiosos ni preocupados, pues el Señor siempre estará cerca y cuidará de nosotros. Por naturaleza, nos preocupamos y nos ponemos ansiosos. Esto pasa con los ricos y también con los pobres. Los pobres tienen sus preocupaciones, y los ricos, las suyas. Sólo aquellos que tienen la experiencia de estar verdaderamente en Cristo y de ser revestidos de poder interiormente por Él, nunca estarán ansiosos, ni preocupados.

Como ser humano, él había sufrido la falta de recursos materiales. Él no era un ángel ni una estatua inerte, sin sentimientos. Pero había aprendido el secreto de tomar a Cristo como su suficiencia. Por consiguiente, mientras padecía necesidades y era tentado a preocuparse por su situación, ponía en práctica este secreto. De este modo, experimentaba que este secreto eliminaba su inquietud. Por tanto, él podía testificar confiadamente que sabía estar humillado, así como tener abundancia. El hecho de que Pablo dijera que sabía estar humillado indica que él experimentaba cierto sentimiento de humillación. En efecto, él sabía lo que era preocuparse y tener ansiedad en medio de los sufrimientos; sin embargo, en esos momentos, él sabía aplicar el secreto, quien era el Cristo que moraba en él. El aplicaba a este Cristo en el cual podía ser hallado. Este Cristo es real, viviente, cercano, accesible y prevaleciente. Tal Cristo era el secreto de Pablo.

Pablo usó una palabra de los estoicos al afirmar que había aprendido a contentarse en cualquier situación; sin embargo, él no era estoico en absoluto. Antes bien, era una persona que estaba en Cristo y que había aprendido a experimentarlo y aplicarlo a todas sus situaciones. Podía estar contento, no porque hubiera recibido las enseñanzas de los estoicos, sino porque aplicaba a Cristo, a Aquel en quien vivía y permanecía. Repito una vez más que este Cristo había llegado a ser el secreto de Pablo.

¿Lo tienes tú?

El perdón de pecados: Única respuesta a nuestros problemas

El perdón de pecados: Única respuesta a nuestros problemas

Romanos 5:12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre, y por medio del pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 

Marcos 2:5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.

El problema básico de los seres humanos caídos es el pecado. Cuando Dios creó al hombre, éste era puro, estaba limpio y no tenía pecado. El hombre había sido creado a imagen de Dios y conforme a Su semejanza. Además, Dios había soplado en él aliento de vida, y el hombre había llegado a ser alma viviente (Gn. 2:7). El soplo de vida llegó a ser el espíritu dentro del hombre. Por tanto, el hombre que Dios creó posee la imagen de Dios y Su semejanza, y contiene un espíritu. Como ser creado, estaba limpio, puro y completo. No obstante, según Génesis 3, el maligno, el diablo, el enemigo de Dios, vino a envenenar al hombre que Dios había creado. El hombre fue “mordido” por la serpiente, y el pecado se inyectó en él. 

Todos los problemas del género humano provienen del pecado, y a causa de él, la humanidad está sumida en la desesperanza. Todos han sido corrompidos por el pecado. ¿No cree que el género humano, incluyéndolo a usted, ha sido corrompido? ¿Acaso no ha sido el pecado lo que ha corrompido el vecindario, la ciudad y el país donde usted vive? El mundo entero ha sido corrompido por el pecado. Por tanto, al llevar a cabo el servicio evangélico, lo primero que debemos hacer es mostrarle a las personas cómo ser perdonadas de sus pecados. Si queremos que sean restauradas a la comunión con Dios, tenemos que eliminar el problema del pecado, pues éste es el causante de la problemática a la que se enfrenta el género humano.

Muchos podemos testificar que en el pasado hicimos todo lo posible por obtener una buena educación con miras a un futuro brillante. No obstante, debido a que el problema relacionado con el pecado no había sido resuelto, éste nos corrompió bastante. Pero el día en que creímos en el Señor Jesús y lo recibimos, fuimos perdonados de nuestros pecados. Es por esto que dijo en Marcos 2:5: “Hijo, tus pecados te son perdonados”.

Así, nuestro mensaje debe enfocarse en la raíz del problema, no en adornarlo con vanas filosofías que son como una curita en la herida, Cristo va hasta el fondo,(Hijo tus pecados te son perdonados) Debemos hacerle ver a nuestros semejantes que tienen una lepra que los aparta de la comunión con Dios, que los destierra a una vida sin sentido y en el peor de los casos a una eternidad sin Dios.

Claro, esto no significa que nos volvamos jueces de los demás, o que lancemos un mensaje condenatorio y excluyente, todo lo contrario, debemos predicar con el corazón de Cristo, llenos de compasión y comprensión.(Juan cap. 8)

¿Tu vida expresa a Cristo?

¿Tu vida expresa a Cristo?

Juan 12:49 Porque Yo no he hablado por Mi propia cuenta; el Padre que me envió, Él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. 

Juan 14:9-10 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí ? Las palabras que Yo os hablo, no las hablo por Mi propia cuenta, sino que el Padre que permanece en Mí, Él hace Sus obras.

En Filipenses capítulo 4, el apóstol Pablo exhibe las características de una persona que vive a Cristo, sin este legado no sabríamos qué clase de vida deberíamos llevar para vivir a Cristo. El propio Señor Jesús estableció el modelo de esta vida durante los años que vivió en la tierra. Si leemos atentamente los evangelios, descubriremos que el Señor vivió absolutamente fuera de la esfera de la religión, la cultura y la filosofía. La vida que el Señor Jesús  llevó estaba totalmente ocupada en hacer la voluntad del Padre. En Él no se hallaba el elemento de la religión, de la cultura, de la filosofía, ni el de las costumbres y las tradiciones.(Hoy es común ver como muchas personas respetables anteponen sus denominaciones y sus creencias particulares en detrimento de la vida conforme al espíritu de Cristo) Jesús vivió una vida absolutamente gobernada por el padre, esto no debe ser novedad, puesto que la escritura dice que “Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en Carne…(1ra. Timoteo 3:16) Por consiguiente, el Señor podía llevar una vida libre de toda influencia religiosa, cultural y filosófica. Su vida expresaba plenamente la vida divina. Durante Su vida en la tierra, el Señor Jesús vivió y expresó al Padre.

Quisiera animarles a que, bajo esta luz, vuelvan a leer los cuatro evangelios. Los evangelios describen la vida que llevó el Señor Jesús, la cual estaba totalmente ocupada por Dios el Padre. Cuando el Señor Jesús hablaba, en realidad era Dios el Padre quien se expresaba. En todo lo que el Señor Jesús hacía, expresaba algún atributo del Padre. El Señor Jesús, mediante Su vida, estableció un modelo para nosotros. Si vivimos de acuerdo con este modelo, estimaremos como pérdida, e incluso como basura, todas las cosas religiosas, culturales y filosóficas. También menospreciaremos las costumbres y las tradiciones, a fin de que Cristo nos posea por completo. Entonces, únicamente viviremos y expresaremos a Cristo.

“En esto sabemos que nosotros lo conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: YO LO CONOSCO, PERO NO GUARDA SUS MANDAMIENTOS, él tal es mentiroso, y la verdad no está en él. Pero el que guarda su palabra, en este verdaderamente el amor  de Dios se ha perfeccionado, POR ESTO SABEMOS QUE ESTAMOS EN EL”

Y como dijo el poeta: Aquí está la gran verdad que sobre el orgullo pesa “EL QUE DICE QUE PERMANECE EN EL, DEBE ANDAR COMO EL ANDUBO” (1ra. Juan 2: 3-6)

La religiosidad y sus derivados no cumplen con  estos postulados.

Vivir y expresar a Cristo también significa sentir como él, pensar como él, tener compasión como él la tubo (Mateo 9 :35-37) en definitiva ser como él. Nuevamente Pablo pone una clave que no es negociable “ …Y SI ALGUNO NO TIENE EL ESPIRITU DE CRISTO, NO ES DE EL.(Romanos 8:9,b)

Vivamos a Cristo, lo demás estimémoslo como perdida y en el peor de los casos, como basura, en aras  de ganar a Cristo…

“MI YUGO ES FACIL Y LIGERA MI CARGA” (Mateo 11:30) Si lo sientes  muy pesado, debes tirar la capa de la religión y  comenzar a andar como el anduvo. Amen.

LAS ESPECTATIVAS DE DIOS.Una fábula para pensar…

LAS ESPECTATIVAS DE DIOS.Una fábula para pensar…

UNA FABULA PARA PENSAR.

Bendiciones.

Publique en Diciembre pasado este articulo mientras estaba de viaje ,he sentido de parte de Dios retomarlo pues este  mensaje sencillo , me parece interesante, este articulo contiene algunas verdades que sin duda ayudaran a alguien.

Aquí esta:

Las expectativas de Dios.

Isaías 5/  Una de las maneras más hermosas para describir la expectativa que Dios tiene de nosotros, sus creyentes, es la fábula.

En las Escrituras, podemos encontrar algunas fábulas con un mensaje claro: el que debería ser gobernante no está haciendo lo que Dios espera de él.

Dos grandes ejemplos se pueden encontrar en la fábula de la zarza de Jueces 9, en la que Abimelec es la zarza, ya que es un mal líder para su tribu, y en 2 Samuel 12, el rey David es rico pero se lleva la única oveja de un pobre.

La fábula que  les mencionare hoy trata sobre las expectativas de Dios hacia su pueblo, no sobre el líder de ellos. Según mi opinión éstas son las expectativas que tiene en los habitantes del planeta Tierra.

Cuando desees enviar un mensaje a la gente, debes hacer que te escuchen no como un público pasivo que está viendo una película, sino como uno activo y partícipe. ¡Necesitan sentirse como si estuvieran en un concierto!

En Isaías 5 encontramos a las personas como jueces dentro de un juicio en el que deben ser personajes activos. Vayamos al juzgado y comencemos el juicio. El fiscal comienza con estas palabras en Isaías 5:1 ????????? ???? ?????????, ??????? ??????? ?????????: ?????? ????? ?????????, ???????? ??????????” “Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en un recuesto, lugar fértil.” Los miembros del jurado piensan en un bello viñedo, situado en una colina, el viñador trabaja allí, plantando sus viñas. Este agricultor es muy querido, todo el mundo lo estima, las repeticiones en este versículo crean un sentimiento positivo hacia él que es tan querido. Cada uno de los miembros del jurado pueden identificarse con él; ahora la empatía se encuentra en todos ellos.

El siguiente versículo describe todas las acciones que el viñador realizó y termina con una gran sorpresa, como leemos en Isaías 5:2 ?????????????? ??????????????, ????????????? ??????, ???????? ???????? ?????????, ?????????? ????? ????; ??????? ????????? ????????, ????????? ??????????” “La había cercado, y despedregado, y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y también asentado un lagar en ella; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.”

El viñador hizo, al parecer, todo lo que tenía que hacer. En primer lugar, dotó a la viña con las mejores condiciones, para que fuera fructífera. Escogió la mejor ubicación, las mejores especies. No había ni una piedra.

En segundo lugar, construyó una torre en el viñedo, así podía contratar a alguien que lo vigilara desde ella. El viñador no tenía que ir muy lejos si quería producir vino, porque la bodega también estaba allí.

En este momento, todas las expectativas eran buenas; desde el mejor viñedo, ubicado en el mejor lugar, con las mejores cepas, podemos imaginarnos que los resultados serán excelentes, esto significa: el mejor vino que hayamos podido beber en nuestra vida. Sin embargo, mis amigos, el resultado fue justo el contrario: las mejores uvas se convirtieron en las más silvestres.

Si formara parte de un jurado en este juicio, me sentiría decepcionado, ¿cómo ha podido ocurrir? Probablemente me preguntaría a mi mismo, y seguro que todos los miembros del jurado se hicieron la misma pregunta.

El fiscal pide a todos que piensen como un juez. En el versículo 4 Isaías repite el mismo mensaje diciendo: ????????????? ???? ?????????, ????? ????????? ????: ???????? ????????? ????????? ????????, ????????? ??????????.” ” ¿Qué más se había de hacer a mi viña, que yo no hice en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?”

El paso siguiente en el juicio es el veredicto. Si el viñedo no está dando las uvas que debería dar, no debería existir. Una vez más podemos leer en Isaías 5:5-6???????? ????????????? ???????, ??? ??????????? ?????? ?????????: ????? ???????????? ??????? ???????, ?????? ???????? ??????? ?????????. ????????????? ?????, ??? ???????? ????? ???????, ??????? ???????, ????????; ????? ???????? ????????, ?????????? ?????? ?????.” “Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será para ser consumida; aportillaré su cerca, y será para ser hollada; haré que quede desierta; no será podada ni cavada; y crecerán el cardo y las espinas; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.”

El viñador decidió destruir el viñedo. Quitará la valla que lo rodea, los animales y la gente lo destruirá. Después, este viñedo será como un desierto, desolado, sólo habitarán allí los espinos. Ni la lluvia caerá en este lugar. A los miembros del jurado les parece extraño el veredicto, ¿cómo el viñador puede ordenar a la lluvia que se detenga? Por otro lado, si las uvas no son lo suficientemente buenas, tal vez ¿la viña no debería existir? ¡Después de hacer que las personas escucharan la canción, fueran jurado, ahora se convierten en el acusado! El versículo 7 nos revela la realidad con un bello juego de palabras como está escrito: ???? ????? ?????? ????????, ????? ??????????, ??????? ????????, ????? ?????????????; ??????? ??????????? ???????? ?????????, ????????? ???????? ???????” “Ciertamente la viña del SEÑOR de los ejércitos es la casa de Israel, y todo hombre de Judá planta suya deleitosa. Esperaba juicio, y he aquí opresión; justicia, y he aquí clamor.” No tenemos que ir a un juicio para entender una verdad tan simple:

Dios espera todo el tiempo de nosotros los creyentes que hagamos una única cosa:  Ser justos y hacer justicia. ¡No tenemos que ser las mejores uvas, pero el sabor de ellas debe ser el sabor de la Justicia! Aleluya, amen y amén!! SHALOM.