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!Calidad humana!

Calidad humana

Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantara a su compañero, pero ¡hay del solo! Que cuando cayere no habrá segundo que lo levante (Eclesiastés  4 :9-10)*

En esta época todos hablan de calidad de  productos, de  calidad de procesos, calidad de servicios, calidad de  sistemas,   control de calidad.

Muy poca gente habla de calidad humana, calidad de vida y sin ella, todo lo demás es apariencia, sin fundamento.

Hablar de calidad humana es cuidar nuestros vínculos con los demás. Necesitamos rehacer nuestros vínculos humanos.*

De nada sirve trabajar de sol a sol en un lugar donde no tenemos amigos y llegar cansados a un hogar en el que nadie se interesa en saber cómo nos fue. ¿Para qué trabajar tanto si nos sentimos solos?.—El jefe me despidió: Comentaba un parroquiano a su amigo, ¡me mendo al infierno! –¡Wao!– ¿Y voz que hiciste? Me fui a mi casa…Respondió entre suspiros.(Risas)

Es triste leer un libro y no tener a alguien con quien comentarlo, es doloroso sentirse preocupado y no contar con una persona a quien abrirle el corazón. Sin duda muchos se identificaran con este lúgubre cuadro.

De nada vale estar al frente de una cancha de fútbol o frente a un juego de salón si no tenemos con quien jugar, con quien disfrutar ese momento.

¿Para qué tener lo que no se puede compartir?. Ni las cosas ni el dinero poseen valor intrínseco. El valor de lo material está en su aplicación, en el servicio a alguien más o la convivencia con alguien más. La belleza de tener está en compartir. La magia de luchar por una prosperidad económica, estriba, ni más ni menos, en poder ver sonreír a alguien a quien le damos el privilegio de disfrutar lo que ganamos.?Eso es parte de la naturaleza humana: dar, convivir, amar, servir…ayudar. ¡HAZLO!.

En muchas ocasiones estamos asustados, asustados de lo que tal vez no podemos hacer; asustados de lo que pensaría la gente si tratamos. Es el caso de quienes tiene vocación política, pero no se lanzan a una candidatura por sus ataduras religiosas

Permitimos que nuestros miedos se interpongan en nuestros sueños.?Decimos no, cuando queremos decir si.

Murmuramos cuando queremos gritar, después… después gritamos y a quien no teníamos que hacerlo: ¿por qué?.

Después de todo cruzamos por esta vida una sola vez, (Mi cuñadita de 27 años, Kenia Marisol,Q.D.D.G  acaba de partir, dejándonos un gran vacío.!Cuantas cosas que pudo haber hecho ya nunca jamás podrá hacerlas) Mi amigo(a) ¡No hay tiempo que perder ni para  tener miedo!

Así que intenta… intenta aquello que no has hecho, arriésgate, participa en el maratón, escribe aquella carta, enfréntate como ganador a las cosas cotidianas.
Habla en contra de lo que no te gusta, visita pueblos que no conozcas, llámale y dile cuánto le amas, pero sin fingir.  No tienes nada que perder y todo… ¡Todo que ganar!.

Que esto sea una realidad en tu vida…

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría”  (Eclesiastés .9:10)

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