VE, LLAMA A TU MARIDO, Y VEN ACA.

Porque Jesús le dijo a la Samaritana: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 

La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.
Jesús le dijo:
Ve, llama a tu marido, y ven acá. (Juan 4:15-16)

 

Creo que hay algunas cosas dignas de resaltar en éste pasaje de la mujer Samaritana…

Seguramente lo más impresionante de éste pasaje, es la empatía de Jesús con todos sus semejantes. Jesús se interesó en ésta mujer, aún a pesar de que él mismo se encontraba cansado, sediento y con hambre. Para él, un alma, vale más que todo lo de ésta tierra.

Esta mujer samaritana (Samaria) vivía en Sichar, la misma Siquem de Abraham (Gen. 12:6) y donde Jacob también compró una parte de aquella heredad… (el pozo de Jacob)

Los samaritanos eran enemigos perennes de los judíos, aun cuando paradójicamente reconocían ser de la misma descendencia. Sin embargo, los samaritanos eran una mezcla de varias razas que habían sido trasladadas a Israel por los reyes de Asiria (2 Rey. 17:24-34) en el cautiverio de las diez tribus de Israel.

Con estos antecedentes, podemos entender la dimensión de la actitud de nuestro Señor al entablar conversación con la mujer samaritana; y de la sorpresa de aquella mujer cuando un judío osaba hablarle.

Su extrañeza fue aún mayor, cuando Jesús le pide agua para beber, y aún más todavía, cuando Jesús le ofrece a ella “agua viva”.
Esto iba más allá de la comprensión de aquella mujer, quien, en su ignorancia percibía un impedimento dificil para Jesús:… “no tienes con que sacar el agua del pozo, y éste es hondo, ¿Cómo puedes darme a beber agua viva?”…

Pero Jesús tenía la solución, aunque lejos estaba esta mujer de entenderlo: “El agua que yo le daré es una fuente que salta para vida eterna”… Si, aquella agua que Jesús ofrecia, pasa a ser una fuente de agua que salta hacia afuera de todo aquel que la bebe, y salta “para vida eterna”… no era necesario sacarla con cordel como el agua del pozo de Jacob.

Quien tomare del agua de aquella mujer, volvería a tener sed; … lo que aquella mujer podía dar, figurando los placeres de éste mundo, es lo que cautivan una y otra vez a quienes se sirven de ellos… Pero cuando alguno toma de lo que Jesús ofrece; “no volverá a tener sed jamás

En la misma medida que comienza a gestarse aquella conversación de Jesús con la mujer samaritana, … comienza a crecer a los ojos de la mujer samaritana, la opinión, y el concepto que aquella mujer tiene de Jesús… sus palabras, van tocando y transformando el corazón de ella; y paulatinamente va creciendo la imagen de Jesús en su estrecho entendimiento, y comienzan a caer las barreras, los prejuicios religiosos, las diferencias…… Primero era un judío más de los tantos que vivían cerca de ellos… “¿Cómo tu siendo judío, me pides a mí de beber?”…. Luego, le llama Señor… “Señor, no tienes con que sacar el agua del pozo”…
Sin embargo, a pesar de los prejuicios religiosos de aquella mujer, y el evidente esfuerzo de ella por esquivar las palabras de Jesús, hablando del pozo, de las religiones, de la profecía… lo cual nada de esto discutió ni debatió Jesús… siguió creciendo aquel hombre ante los ojos de ésta necesitada mujer … y luego de ser un judío, ahora Señor, luego lo percibe como un profeta: … “Señor, paréceme que eres profeta”… para por último llegar a reconocerlo como Cristo el Mesías prometido… “Se que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo”. La revelación de Jesús no se deja esperar: “Yo soy, que hablo contigo”.

Impresiona la delicadeza de Jesús, su caballerosidad en el trato hacia esta mujer pecadora: contaba ya con varios matrimonios y los mismos divorcios… y para peor, ahora último, con un concubino… Jesús lo sabía… aquella mujer se confieza ante éste hombre maravilloso, que le escudriñaba en su interior y en su vida; y ante la caballerosa y delicada invitación de Jesús, de traer a su marido también a beber de aquella agua viva;… responde. “no tengo marido…” ¿Se había equivocado Jesús al decirle “llama a tu marido”?… ¡No!… había sido su respetuoso trato a una mujer en pecado; … pudo bien decirle “llama a tu pareja”.. “a tu concubino”… pero no;… Jesús le dice: “llama a tu marido”… ¡que delicadeza!… ¡qué amor por una oveja perdida!… ¡que honra, para quien no la merecía!

Jesús sabía toda la verdad: “Bien has dicho: no tengo marido… porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes, no es tu marido, … has dicho verdad” … ¡que historia!

Cuando aquella mujer dejó su cántaro,… dejó también aquella vida de pecado, ¡había tenido un encuentro con el Cristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!

Esta mujer samaritana que comenzó dudando de que aquel hombre judío pudiese tener algo para una mujer impía como ella;… ahora corre y pregona a voz en cuello: “creo que he hallado al Cristo, al Salvador del mundo”… Lo que fue reconocido por aquellos hombres: “Ya no creemos solamente por tu dicho;… nosotros mismos le hemos oído, y sabemos que éste es el Salvador del mundo, el Cristo”….

Jesús amplió el horizonte para la samaritana y para aquellos rechazados samaritanos: “Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad”… Es ésta la primera oportunidad en que Jesús revela el establecimiento del Santuario divino, celestial, entre los hombres.

“Ve,llama a tu marido, y ven aca”

Porque Jesús le dijo a la Samaritana: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

 

La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.
Jesús le dijo:
Ve, llama a tu marido, y ven acá. (Juan 4:15-16)

 

Creo que hay algunas cosas dignas de resaltar en éste pasaje de la mujer Samaritana…

Seguramente lo más impresionante de éste pasaje, es la empatía de Jesús con todos sus semejantes. Jesús se interesó en ésta mujer, aún a pesar de que él mismo se encontraba cansado, sediento y con hambre. Para él, un alma, vale más que todo lo de ésta tierra.

Esta mujer samaritana (Samaria) vivía en Sichar, la misma Siquem de Abraham (Gen. 12:6) y donde Jacob también compró una parte de aquella heredad… (el pozo de Jacob)

Los samaritanos eran enemigos perennes de los judíos, aun cuando paradójicamente reconocían ser de la misma descendencia. Sin embargo, los samaritanos eran una mezcla de varias razas que habían sido trasladadas a Israel por los reyes de Asiria (2 Rey. 17:24-34) en el cautiverio de las diez tribus de Israel.

Con estos antecedentes, podemos entender la dimensión de la actitud de nuestro Señor al entablar conversación con la mujer samaritana; y de la sorpresa de aquella mujer cuando un judío osaba hablarle.

Su extrañeza fue aún mayor, cuando Jesús le pide agua para beber, y aún más todavía, cuando Jesús le ofrece a ella “agua viva”.
Esto iba más allá de la comprensión de aquella mujer, quien, en su ignorancia percibía un impedimento dificil para Jesús:… “no tienes con que sacar el agua del pozo, y éste es hondo, ¿Cómo puedes darme a beber agua viva?”…

Pero Jesús tenía la solución, aunque lejos estaba esta mujer de entenderlo: “El agua que yo le daré es una fuente que salta para vida eterna”… Si, aquella agua que Jesús ofrecia, pasa a ser una fuente de agua que salta hacia afuera de todo aquel que la bebe, y salta “para vida eterna”… no era necesario sacarla con cordel como el agua del pozo de Jacob.

Quien tomare del agua de aquella mujer, volvería a tener sed; … lo que aquella mujer podía dar, figurando los placeres de éste mundo, es lo que cautivan una y otra vez a quienes se sirven de ellos… Pero cuando alguno toma de lo que Jesús ofrece; “no volverá a tener sed jamás

En la misma medida que comienza a gestarse aquella conversación de Jesús con la mujer samaritana, … comienza a crecer a los ojos de la mujer samaritana, la opinión, y el concepto que aquella mujer tiene de Jesús… sus palabras, van tocando y transformando el corazón de ella; y paulatinamente va creciendo la imagen de Jesús en su estrecho entendimiento, y comienzan a caer las barreras, los prejuicios religiosos, las diferencias…… Primero era un judío más de los tantos que vivían cerca de ellos… “¿Cómo tu siendo judío, me pides a mí de beber?”…. Luego, le llama Señor… “Señor, no tienes con que sacar el agua del pozo”…
Sin embargo, a pesar de los prejuicios religiosos de aquella mujer, y el evidente esfuerzo de ella por esquivar las palabras de Jesús, hablando del pozo, de las religiones, de la profecía… lo cual nada de esto discutió ni debatió Jesús… siguió creciendo aquel hombre ante los ojos de ésta necesitada mujer … y luego de ser un judío, ahora Señor, luego lo percibe como un profeta: … “Señor, paréceme que eres profeta”… para por último llegar a reconocerlo como Cristo el Mesías prometido… “Se que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo”. La revelación de Jesús no se deja esperar: “Yo soy, que hablo contigo”.

Impresiona la delicadeza de Jesús, su caballerosidad en el trato hacia esta mujer pecadora: contaba ya con varios matrimonios y los mismos divorcios… y para peor, ahora último, con un concubino… Jesús lo sabía… aquella mujer se confieza ante éste hombre maravilloso, que le escudriñaba en su interior y en su vida; y ante la caballerosa y delicada invitación de Jesús, de traer a su marido también a beber de aquella agua viva;… responde. “no tengo marido…” ¿Se había equivocado Jesús al decirle “llama a tu marido”?… ¡No!… había sido su respetuoso trato a una mujer en pecado; … pudo bien decirle “llama a tu pareja”.. “a tu concubino”… pero no;… Jesús le dice: “llama a tu marido”… ¡que delicadeza!… ¡qué amor por una oveja perdida!… ¡que honra, para quien no la merecía!

Jesús sabía toda la verdad: “Bien has dicho: no tengo marido… porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes, no es tu marido, … has dicho verdad” … ¡que historia!

Cuando aquella mujer dejó su cántaro,… dejó también aquella vida de pecado, ¡había tenido un encuentro con el Cristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!

Esta mujer samaritana que comenzó dudando de que aquel hombre judío pudiese tener algo para una mujer impía como ella;… ahora corre y pregona a voz en cuello: “creo que he hallado al Cristo, al Salvador del mundo”… Lo que fue reconocido por aquellos hombres: “Ya no creemos solamente por tu dicho;… nosotros mismos le hemos oído, y sabemos que éste es el Salvador del mundo, el Cristo”….

Jesús amplió el horizonte para la samaritana y para aquellos rechazados samaritanos: “Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad”… Es ésta la primera oportunidad en que Jesús revela el establecimiento del Santuario divino, celestial, entre los hombres.

Nueva esperanza para cada día

Nueva esperanza para cada día

 

“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”. Lamentaciones 3:22, 23.

Cada día podemos encontrar un lugar fresco para empezar.

Me gusta la manera en que Dios ha dividido los días y las noches.

Me parece que no importa cuán difícil o problemático fue un día, el amanecer trae nueva esperanza.

Dios quiere que regularmente pongamos el pasado atrás y hagamos lugar para un nuevo comienzo.

Quizás estés atrapado en algún pecado y aunque te hayas arrepentido, todavía te sientes culpable.

Puedes estar seguro de que el arrepentimiento sincero trae un nuevo comienzo fresco.

Una vez que entiendes la gran misericordia de Dios y comienzas a recibirla, estarás más dispuesto a mostrar misericordia a otros.

Posiblemente te duela una herida emocional.

La mejor manera de dejar el pasado atrás es perdonar a la persona que te hirió.

El perdón siempre significa dejar el pasado atrás.

Dios tiene nuevas cosas en el horizonte de tu vida, pero nunca las veras si vives y revives el pasado.

El hecho de seguir pensando y hablando de esto te mantiene atrapado.

Cada día es un nuevo día.

No malgastes el presente viviendo en el pasado.

Amén.

Situs Inversus

SITUS INVERSUS

 

Isaías 29, 13: “Dice, pues, El Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca ,y con sus labios me honra, PERO SU CORAZÓN ESTA LEJOS DE MI,  y su temor de mi no es más que un mandamiento de hombres  que les fue enseñado  ”.(Isaías 29:13)

 

Una buena parte de los  miembros de la iglesia acostumbran  honrar al Señor con la boca pero su corazón está lejos de Él. Cuantas personas vamos a los cultos  el domingo y proclamamos a Cristo, oramos  y cantamos con la muchedumbre, pero solo de dientes para afuera. O también se podría decir: “de cuerpo cerca pero de corazón lejos

Hay una rara patología llamada Situs inversus,, es una extraña malformación genética que puede afectar a varios órganos y tiene un carácter hereditario. Consiste en una alineación errónea de los órganos dentro del cuerpo, colocándolos del lado opuesto, en el Situs Inversus hay personas que tienen el corazón en el lado derecho, esta patología denominada “SITUS INVERSUS”’ afecta aproximadamente 1 de cada 30 mil personas, tomando como referencia estos datos en Costa Rica aproximadamente 1,666 personas tendrían el corazón en el lado derecho.

 

Situs Inversus también hay en la relación con Dios!!

 

En la vida espiritual cuantos corazones hay que  estarán en otro lugar?

Corazones que están lejos de Dios es decir tienen la enfermedad espiritual de “SITUS INVERSUS ‘’.

 

-Hay quienes tienen el corazón puestos en el dinero, corazones que se alejaron del Señor, se fueron tras el materialismo, corazones arraigados en la avaricia de los bienes terrenales.

 

-Los que se alejaron de Dios por dejarse seducir por los deleites prohibidos.

 

A diario miles se alejan de Dios a causa del adulterio, por la fornicación, cada día se incrementan las relaciones sexuales antes del matrimonio.

 

-Corazones alejados por la envidia, alejados de Dios por el orgullo, Corazones alejados por la vanidad.

 

-Corazones que se alejaron de la verdad, por buscar la mentira.

 

-Corazones que se alejaron de Dios los hay de diferentes formas y en diferentes etapas de la vida. Practican y se enferman de SITUS INVERSUS. Personas que tienen su corazón invertido, fieles que han puesto su corazón en las tinieblas del pecado.

¿Dónde está tu corazón?

ALEJADO DE DIOS (Situs inversus) o CERCA DE DIOS?

 

Un discurso singular.

UN DISCURSO SINGULAR. (Hechos : 20 : 17- 35)

En todo os he enseñado que trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mas bienaventurado es dar que recibir.(Hechos 20: 35)

En todo os he ensenado que trabajando asi.

¡Qué palabra! ¡Qué hombre de Dios!

¿Quién se le mide a este gigante de la fe?

Amados amigos, es triste decirlo, pero (sin Ofender) lo que tenemos hoy por hoy  es un escuálido remedo de ese gran ministro de Dios.

Hoy prima el interés creado, la codicia y la falta de escrúpulos. Me duele tanto ver como mucha gente está decepcionada de la iglesia. Sobre todo de aquellos que se autoproclaman “Siervos de Dios”  pero cuyos actos parecen desmentirlos.

Quien se atreve a reunir a los ancianos de  la iglesia y  a ponerlos por testigos de su conducta intachable y libre de hipocresía religiosa? “VOSOTROS SABEIS COMO ME HE COMPORTADO ENTRE VOSOTROS DESDE EL PRIMER DIA”(V.18)

Servir  en la obra del  Señor es una cosa muy distinta que SERVIRSE de la obra del Señor, como veo que está sucediendo a nuestro alrededor por parte de hombres que comenzaron muy bien , pero que ahora están muy mal(Salvo raras excepciones obviamente)

Donde está la humildad, las lágrimas y las pruebas  en la vida ministerial? Pablo interpelo a aquellos  ancianos, poniéndose como vivo ejemplo a seguir. Santo Dios!!! He visto una clase de ejemplos tan malos  que si uno los sigue se convierte en un “vividor “en vez de un “servidor”.

Esta noche, al leer este singular discurso de despedida del gran apóstol, siento tanta pena por las cosas que he vivido, que  he visto y en las que casi sin darme cuenta he participado.

Esta  sencilla  reflexión solo tiene el propósito de  hacernos pensar. ¿Estamos sirviendo  o nos estamos sirviendo? “PORQUE YO SE QUE DESPUES DE MI PARTIDA, ENTRARAN EN MEDIO DE VOSOTROS LOBOS RAPAZES QUE NO PERDONARAN AL REBANO Y DE VOSOTROS MISMO SE LEVANTARAN HOMBRES QUE HABLARAN COSAS PERVERSAS  PARA ARRASTRAR TRAS SI A LOS DISCIPULOS.(v 29 Y 30)

Pablo les espeto de frente: “NI PLATA NI ORO NI VESTIDO DE NADIE HE CODICIADO, ANTES VOSOTROS SABEIS QUE PARA LO QUE ME HA SIDO NECESARIO, A MI Y A LOS QUE ESTAN CONMIGO, ESTAS MANOS ME HAN SERVIDO”(Hechos 20: 33-34)

Entonces, nuestro servicio a Dios jamás debe estar inspirado en servirnos de los demás sino en servirle a los demás. Pues como dice un viejo proverbio: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”

Ayudar a los necesitados y recordar las palabras del Señor Jesús: “MAS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR”

Que  Dios tenga misericordia , pues lo que vemos hoy  esta diametralmente opuesto a lo que  este gran hombre de Dios les enseño  a aquellos nobles ancianos de la iglesia, y por ende a todos los que amamos el reino  de Dios y las almas preciosas que se pierden.

¡Paradójicamente por nuestro mal ejemplo muchas veces!

 

 

LA JUVENTUD

LA JUVENTUD

La juventud no es una época de la vida; es un estado mental. No consiste en tener mejillas sonrosadas, labios rojos y piernas ágiles. Es cuestión de voluntad; implica una cualidad de la imaginación; un vigor de las emociones; es la frescura de las profundas fuentes de la vida.

Juventud es el dominio temperamental del arrojo sobre la pusilanimidad de los apetitos; del ímpetu aventurero sobre el apego a la comodidad. Esta actitud a menudo se encuentra más en un hombre de 60 años que en un muchacho de 20. Nadie envejece meramente por el número de años que ha cumplido. Envejecemos cuando desertamos de nuestros ideales.

Los años pueden arrugar la piel; pero cuando se renuncia al entusiasmo le salen arrugas al alma. las preocupaciones, el temor, la falta de confianza en uno mismo, encogen el corazón y aniquilan el espíritu.

Lo mismo a los 60 que a los 16, en todo corazón humano palpitan el ansia por lo maravilloso y el constante apetito – como de niño – por lo que ha de venir y la alegría inherente al juego de la vida. En el centro del corazón – del tuyo y del mío – existe una estación de radio. Mientras reciba mensajes de belleza, esperanza, alegría, valor y fuerza, tanto de los hombres como del Infinito, seguirás siendo joven.

Cuando se abatan tus antenas, cuando las nieves del cinismo y el hielo del pesimismo cubran tu espíritu, entonces sí habrás envejecido, aunque sólo tengas 20 años. Pero mientras tus antenas sigan en alto, dispuestas a captar las ondas del optimismo, hay esperanzas de que mueras joven, aún cuando seas un octogenario.
Autor: Samuel Ullman

NUESTRA FE.

NUESTRA FE.

“Y esta es la victoria que vence al mundo, NUESTRA FE”.(1ra. Juan 5:4)

Es la Biblia el libro más leído y más controvertido de la historia.

Escrita por 40 autores, entre los que hay reyes, príncipes, poetas, filósofos, profetas, estadistas, un medico  un recaudador de impuestos  y hasta un abogado.

Todos procedentes de diferentes clases sociales, algunos con estudios superiores, de acuerdo a su época, otros, simples pescadores sin ninguna educación formal.

En cuanto a la lingüística, sabemos que el antiguo testamento fue escrito en hebreo. Apenas algunos textos fueron escritos en arameo.

El nuevo testamento fue escrito originalmente en griego, pues era la lengua más usada en aquellos tiempos.

Y aquí esta lo maravilloso e impresionante de este singular compendio de verdades e historias:

A pesar de que posee varios escritores de diferentes estratos sociales, educación y tiempo, pues  la biblia fue escrita en un largo periodo de aproximadamente 1600 años (Entre 1500 a/C y 100 d/C) Aun así “ NO SE CONTRADICE en ningún momento!!!!

Eso se debe a SU UNICO AUTOR, única mente magistral  y único “ESPÍRITU DE DIOS QUE  INSPIRO”  a ese dilecto grupo de escritores y siervos del altísimo.

Entonces mi amigo, la biblia es Dios hablando al intelecto humano, hablando como hombre y a favor del hombre, pero siempre es Dios hablando.

“Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para ensenar, redargüir,

Para corregir,  para instruir en justicia”(2da. Timoteo.3:16)

A través de sus páginas, el Espíritu Santo nos guía a una conciencia de fe pura, exenta de sentimentalismos e ilusiones que suelen conducir al fanatismo  a la religiosidad y la santurronería, tan de moda en estos tiempos de “BANCAS LLENAS Y ALMAS HAMBRIENTAS”

La fe  pura y sencilla está por encima de los cinco sentidos naturales. Como  un sexto sentido, la fe sobrenatural, basada solo en la palabra de Dios y no en la religión, es concedida a los nacidos del agua  y del Espíritu, para vencer al mundo, y lo más importante, para vencerse a sí mismo, no dejándose llevar por los vendavales propios de las cada vez más influyentes corrientes religiosas que parecen no entender después de tantos años que la salvación es por gracia , no por obras,(Efesios 2:8)  que   no se puede fundamentar en nada que hagamos  o dejemos de hacer. Pues a Moisés dice: “TENDRE MISERICORDIA DEL QUE YO TENGA MISERICORDIA, Y ME COMPADECERE DEL QUE YO ME COMPADEZCA”

ASI QUE NO DEPENDE DEL QUE QUIERE, NI DEL QUE CORRE, SINO DE DIOS QUE TIENE MISERICORDIA.(Romanos 9: 15-16) (Las cursivas son mias)

Entonces mi amigo (a) si sientes el llamado de Dios, si están pasando cosas en tu vida que apuntan en esa dirección, ALEGRATE!!!! Pues eres uno  de “LOS VASOS DE MISERICORDIA”

Y Dios  quiere  hacer  notorias en ti LAS RIQUEZAS DE SU GLORIA, que El preparo de antemano. (Rom.9:23, Efesios 1:4)

Así como los oídos físicos hacen que nuestro maravillosos cerebro procese y entienda las palabras, y  nuestro sentido del paladar  degusta una comida, así también los oídos espirituales son sensibles a la palabra de Dios y sustentan  la fe sobrenatural que vence al mundo y a las dudas. Los oídos espirituales son sensibles a la voz de Dios.

El Señor Jesús dijo: “El que tiene oídos para oír, que oiga” Puede usted amado amigo oír  la voz de Dios ahora? Si es así, eres un elegido, llamado a vencer .Esta es la victoria que vence al mundo, NUETRA FE (1.Juan 5:4) La biblia dice que  la salvación es un regalo(Efesios 2:8) Quieres recibirlo ahora? Nos gustaría mucho saber de tu decisión!!!

“LA LECTURA DE LA BIBLIA TE APARTARA DEL PECADO, EL PECADO TE APARTARA DE LA BIBLIA”

AMARSE A SI MISMO

AMARSE A SI MISMO

La amistad consigo mismo, es como la perla de gran valor, adquiriendo esta riqueza, se adquiere todo lo demás.

Lejos de hacernos egoístas, nos hace más generosos. Si estás en paz con tu alma, estarás en paz con el cielo y con la tierra, nadie puede ayudar a otro sin ayudarse a sí mismo.

Nos enfermamos cuando no nos amamos. ¿Quién puede dar lo que no tiene?

El amor es libre o no es. No se puede forzar ni prescribir, nace en la libertad o no existe.

Lo que se hace libremente jamás puede llamarse sacrificio. La libertad con que se obra, es lo que lo distingue, entonces no es sacrificio, sino un don.

El egoísmo es la falta de amor a sí mismo, tal como la sobreprotección revela la falta de amor al otro.

Para ser genuinamente humilde, hay que amarse a sí mismo. El reconocerse, no es humillación que revela no amarse.

El soberbio, pedante, prepotente, intenta compensar el déficit de amor a sí mismo. Un corazón tierno, ennoblece nuestras esperanzas, pues nos convertimos en lo que creemos y esperamos.

“Necesito de mi plenitud para la tuya”. Nos damos a nosotros lo que damos a los otros, porque todos somos UNO.

« La vida es como una moneda, puedes gastarla como desees, pero sólo puedes gastarla una vez».

¿Dios quiere que sea buena persona?

¿Dios quiere que sea buena persona?

     

Siendo Verdaderamente una Buena Persona ¿Te has dado cuenta de que nuestro mundo está lleno de gente que ha adoptado un código moral sin haber tenido que someterse a creencias religiosas? Sabes a lo que me refiero; gente que vive y se comporta mejor de lo que tú y yo lo hacemos, y no tienen que creer para nada en el Cristianismo. ¿No te vuelve loco el saber que hay no-cristianos allá afuera que se comportan y viven en una manera que nos avergüenza a nosotros? A menudo son más amables de lo que somos nosotros, más bondadosos y amorosos, más generosos y respetuosos de la ley. En general, ellos parecen ser ‘mejores’ seres humanos de lo que nosotros esperamos o clamamos ser. Yo trabajo con alguien así, y a menudo él me hace detenerme y re-evaluar en lo que creo y lo que Dios recompensa. Con frecuencia hablamos acerca de asuntos de la fe y él me dice una y otra vez que él cree que si hay un Dios y un cielo, algún día él estará allí, basado en el hecho de que es una buena persona. ¿Alguna vez has escuchado a alguien hacer esa afirmación? Es una difícil de responder, así como parece injusto para gente como esta, que a nosotros Dios simplemente nos pida creer y confiar en Su Hijo para recibir nuestra salvación. ¿Qué clase de Dios le negaría a la gente buena la entrada al cielo, por un tecnicismo como éste?

Quienes Somos Fuera del Escenario Pero si somos honestos unos con otros, y si mi amigo realmente piensa en ello, él tendrá que admitir que es imposible ser ‘bueno’ todo el tiempo. Hay muchas ocasiones cuando bajamos la guardia, especialmente cuando estamos con gente a la que hemos conocido por mucho tiempo y hemos llegado a sentir confianza. ¿Cuántas veces has estado en una acalorada discusión con un miembro de tu familia y escuchas sonar el teléfono? De alguna manera pudiste levantar el teléfono y aparentar una dulce voz y disposición, el tiempo suficiente como para pasar una vez más por esa ‘buena’ persona. Nos gusta engañar al mundo haciéndolo pensar que somos algo que no somos. Elegimos y decidimos frente a quien queremos vernos bien. Decidimos anticipadamente cuál audiencia va a tener la mejor impresión de nosotros, y tenemos cuidado de hacérselos notar. Tristemente, con frecuencia solemos ser los más ásperos y menos amorosos con la gente que decimos amar más. ¿Te has encontrado alguna vez tratando a un extraño mejor de lo que tratarías a tu hermano o hermana?

La Verdad Total del Sermón del Monte Bueno, Jesús tiene algo que decir acerca de la actuación espiritual que a menudo desplegamos frente a nuestros amigos y gente en nuestro mundo. Veamos lo que Él dice en la siguiente porción del Sermón del Monte:

Mateo 6:1-18 “Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”

Dios nos ve como somos en realidad. Él nos ve en la oscuridad. Y Él sabe que mucho de nuestro comportamiento es simplemente una actuación ante la gente de nuestro mundo. Dios sabe que este tipo de espiritualidad es hipócrita e irreal. A Dios le gustaría que fuéramos realmente gente moral, pero Él sabe que la verdadera moralidad es más que un comportamiento externo. Ésta debe comenzar con una condición interior. Así que Jesús comienza a mencionar un número de actividades ‘espirituales’ que eran comunes en Sus días (y aún son comunes entre los cristianos actuales) mientras Él ilustra la diferencia entre lo que he llamado la fe de ‘cartelera’ y la bondad moral verdadera.

1 Dando a los Necesitados Jesús comienza con el acto de generosidad que todos debemos tener como parte de nuestra naturaleza; el deseo de ayudar a aquellos en necesidad. Jesús rápidamente delinea la diferencia entre dos posibles audiencias que pudiéramos tener cuando damos a los necesitados. Existe una audiencia mundana y la audiencia Divina. Nosotros vivimos para una audiencia u otra y nuestro comportamiento mostrará a cuál audiencia nos dirigimos. Jesús tiene razón respecto a la observación de que cuando anunciamos nuestra dádiva al mundo como una trompeta que resuena, ya hemos expuesto nuestros motivos de simplemente impresionar a la gente a nuestro alrededor. Él nos dice que el tener únicamente a Dios como audiencia, resultará en una dádiva que es tan privada y secreta, que una mano ni siquiera se entera de lo que la otra está haciendo.

Usualmente actuamos por una razón. A los actores se les paga, y cuando actuamos, también nos encontramos esperando una compensación. Cuando actuamos para tener una audiencia de gente en nuestro mundo, recibimos nuestro pago total AHORA en la alabanza que buscamos de los seres humanos. Cuando actuamos en secreto para una audiencia de Uno, somos recompensados no solo en esta vida sino en la venidera. La recompensa está ligada directamente a la FUENTE de la recompensa. Si la fuente es TEMPORAL, entonces la recompensa también es TEMPORAL. Si la fuente es ETERNA, entonces la recompensa es mucho mayor de lo que pudiéramos esperar, y tan eterna como el Dador de vida.

2 Orando Jesús entonces se dirige al virtuoso acto de la oración. Sí, aquí también podemos dirigir nuestro actuación espiritual hacia la audiencia terrenal. Tú y yo aún tenemos muchas oportunidades de orar en público; en las comidas o en ocasiones especiales. Y todos hemos estado en compañía de alguien que tomó la oportunidad de orar como una oportunidad para probar algo a la demás gente que pudiera estarlo escuchando. ¿Y alguna vez te has encontrado con alguien en el colegio o en un restaurante que se tomó grandes molestias para hacerte saber que estaban orando? Hay algunos grupos religiosos a quienes se les pide que detengan todo y oren a horas específicas del día, y con frecuencia esto sucede en público. Jesús nos advierte que no oremos para la audiencia de nuestros semejantes, orando en las calles, balbuceando y llevando a cabo interminables demostraciones de nuestra espiritualidad. Él nos dice que la oración que está dirigida a Dios como su audiencia es muy diferente, y es aquí donde se nos presenta el “Padre Nuestro” (hablaremos sobre él más detalladamente en un momento).

Pero una vez más, Dios sabe que usualmente actuamos por una razón. La oración que se dirige a la gente en nuestro mundo como nuestra audiencia principal, obtiene la alabanza aquí y ahora, y Jesús nos dice que esta es la única recompensa que obtendremos. La oración que es hecha en privado, reconociendo la soberana naturaleza de Dios, es recompensada por la eterna audiencia de Uno, y esta recompensa es mucho más poderosa y significativa que las alabanzas de los hombres.

3 Ayunando Finalmente, Jesús habla sobre el acto espiritual del ayuno. Él nos dice que cuando nos dirigimos a la gente como nuestra audiencia, nos encontraremos echando mano de todo para anunciar el hecho de que estamos ayunando. Aún cambiamos la expresión de nuestra cara y hacemos todo lo que podamos para sobre-dramatizar nuestra actividad. Claramente estamos buscando la alabanza del mundo. Pero el ayuno dirigido a Dios es hecho en privado y Jesús aún nos dice que debemos hacer un esfuerzo extra para arreglarnos y vernos bien para que nadie sepa que estamos ayunando. Si Dios es verdaderamente nuestra audiencia, no necesitamos anunciarla al mundo.

Después de todo, ¿de quién es la alabanza que buscamos, a fin de cuentas? ¿Qué recompensa es realmente importante para nosotros? ¿Estamos tras la recompensa del mundo, o estamos interesados en la alabanza de Dios? La alabanza del mundo es efímera, pero la alabanza de Dios es eterna.

Un Buen Patrón ¿Has notado aquí el desarrollo de un patrón en los ejemplos dados por Jesús? Por una parte tienes al mundo y por el otro a Dios. La decisión debe hacerse respecto a cuál lado estarás tratando de complacer. ¿De qué lado queremos recibir nuestro reconocimiento? Jesús nos dice una y otra vez que elegir al mundo es enfocarnos en la gratificación inmediata. Es fácil ser atrapado en ese enfoque de la vida. Después de todo, constantemente estamos tratando de obtener todo lo que queremos, y de conseguirlo AHORA. Pero cuando nos enfocamos en Dios como nuestra audiencia, comenzamos a tener Su visión del mundo. Es una visión que es perspicaz y paciente. Es una visión que se enfoca en la recompensa eterna, en vez del placer temporal e inmediato.

¿Quién Es Tu Dios? ¿Por qué estará Dios tan interesado acerca de la audiencia que elegimos cuando hacemos nuestros “actos espirituales”? ¿Porqué tendría que importarle a Él? ¿No es ya algo bueno que nos comportemos bien, sin importar nuestra motivación? Al menos estamos orando y ayunando, y dando a los pobres. ¿A quién le interesa POR QUÉ estamos haciendo estas cosas, en tanto las HAGAMOS? Bueno, a Dios sí le importa, porque Él quiere que nos inclinemos solo ante Él como Dios.

Verán, hay muchas maneras de determinar quién o qué es tu Dios. Una forma es ver la manera en que pasas tu tiempo. Denme algún tiempo libre y vean cómo lo utilizo. ¿Qué hago con él? Pronto descubrirás qué es en lo que realmente estoy interesado. Sabrás qué es lo que adoro. También podrás ver cómo gasto mi dinero. Mira mi chequera y ve lo que es importante para mí financieramente. ¿Cómo gasto mi dinero? Esa es otra forma fácil y rápida de ver lo que yo adoro. También podrás echarle una mirada a las actividades en las que pienso. ¿Qué es lo que consume mi vida mental? Mientras que esto es un poco más difícil de entender, es un gran indicador de lo que yo adoro.

Pero Dios sabe que hay otra forma de determinar lo que es verdaderamente importante en mi vida. Hay otra forma de determinar lo que adoro (lo que se ha convertido en mi Dios). Simplemente puedo ver de quién es el reconocimiento que estoy buscando. ¿Quién es mi audiencia? No es difícil que nuestra audiencia se convierta en nuestro Dios. Nos encontramos haciendo buenas obras, realizando actos bondadosos para satisfacer a la audiencia que es más importante para nosotros. Y Dios no quiere que alguna otra cosa nos importe más de lo que nos importe Él.

Éxodo 20:4-5 “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque YO soy JEHOVÁ tu DIOS, fuerte, celoso,….”

Dios no quiere que tengamos una audiencia mundana porque Él sabe que nos conducirá a dioses mundanos. Esto es idolatría, al igual que en los días de Moisés y es ofensivo a Dios.

La Cartelera de la Rectitud.

 Dios sabe que una rectitud bulliciosa, verbal y orgullosa que se proclama al mundo, es solo una ‘cartelera de rectitud’ que busca el aplauso y la alabanza de la gente. Por otra parte, una rectitud personal, privada y humilde, busca la alabanza de Dios, y esta es la audiencia que Dios quiere que tengamos.

Actuación Contra un Cambio de Corazón
Ahora piensa por un momento en la diferencia entre una actuación que está enfocada en la apariencia exterior y compárala con una vida espiritual que está enfocada en el corazón de Dios. Piensa acerca de la naturaleza del escenario, por ejemplo. Las obras teatrales están diseñadas para que la gente se siente en una audiencia y requiere de varias cosas a fin de resultar efectiva. Primero, necesitan un escenario y los accesorios que convenzan a la gente que lo que están viendo es real. Segundo, las obras teatrales requieren de actores y actrices que no sean lo que dicen ser, pero que sean capaces de seguir cuidadosamente el libreto que ha sido escrito para convencernos de una realidad diferente. Finalmente, las obras teatrales requieren de una fuerte entrega dramática y verbal, a fin de que la gente entienda lo que cada actor o actriz intenta comunicar con su actuación.

Ahora, Dios entiende esta naturaleza de obras teatrales, y Él no quiere que nuestra vida espiritual se transforme en este tipo de actuación. Él sabe que un acto piadoso de rectitud espiritual comienza con un cambio del corazón y resulta en un acto que no es de libreto, no es ruidoso u orgulloso, y no necesita del reconocimiento humano. Esta es la clase de rectitud espiritual que Dios quiere que busquemos.

Tu Corazón Importa
Y si piensas en ello, la naturaleza de tu corazón, ¡el motivo por el que haces algo ‘bueno’ realmente importa! Digamos por ejemplo que este parado con un amigo esperando el autobús. Mientras esperan, ves a una viejecita conduciendo un auto al que acaba de ponchársele la llanta. Ella apenas puede conducir el coche a la acera, mientras lucha para manejar con una llanta ponchada. Ella se baja del auto y débilmente camina a su alrededor para ver la llanta ponchada. Obviamente se le ve muy anciana, muy frágil y muy desconcertada.

Antes que puedas correr para cruzar la calle y ayudarla, observas a un joven que llega a ayudarla. Él corre y se asegura de que ella esté bien. Se sienta con ella por un momento, calma sus nervios, y luego procede a cambiar la llanta. Él es amoroso con ella todo el tiempo, y eventualmente la ayuda a entrar de nuevo en el coche y la despide. Tú y tu amigo están asombrados por la forma en que él a tratado a la anciana. El joven parece ser un santo en la forma en que realizó su buena obra.

Pero ¿qué pensarías del mismo joven, si la única razón por la que él hizo este acto de bondad fue porque primero los vio a ti y a tu amigo observando la situación desde el otro lado de la calle? ¿Importaría si el joven realmente fuera con la señora y le arreglara la llanta ponchada aunque nadie hubiera estado ahí para ver sus acciones? Por supuesto que importa, y ¡Dios sabe que nuestro corazón y nuestros motivos son la base fundamental para cualquier buena obra!

Haciendo a Una Persona Verdaderamente Buena
La decisión de hacer lo correcto ante Dios es eso: una decisión. Es una elección. Y si no hay más remedio que hacer lo que es correcto, entonces realmente no puede hacerse ninguna cosa buena. Piensa en eso por un momento. La habilidad para elegir lo CORRECTO requiere de la opción de elegir LO MALO. Lo BUENO solo es BUENO cuando se compara con lo MALO, ¿tiene sentido eso? Déjenme ilustrar esta verdad para ustedes.

Digamos que quieres diseñar un ser perfecto, un ser que estuviera libre de imperfecciones de cualquier clase. Bueno, podrías diseñar un robot como C-3PO de la Guerra de las Galaxias y sencillamente programarlo para ser todo lo que quieres que sea. Pero sin la habilidad para elegir por sí mismo, este robot no es muy humano ¿o sí? Si el robot hace algo que es “bueno” fácilmente puede alegarse que él no tenía la elección de hacer otra cosa que lo que él estaba programado para hacer, así que sus buenas acciones realmente no son propias. El robot simplemente está respondiendo a su programación y no puede ser llamado “bueno” porque en realidad él no está haciendo una elección entre el bien y el mal, ¿tiene sentido?

En cambio, si fuéramos a diseñar a un ser MORALMENTE perfecto, primeramente vamos a tener que darle a este ser la libre voluntad para hacer una ELECCIÓN, para que cuando el ser realmente HAGA una elección por el bien, sea una reflexión verdadera de su naturaleza. Pero ¿cómo podemos asegurarnos de que el ser elija hacer lo que es correcto? Bueno, primero vamos a tener que enseñarle a diferenciar el bien del mal. Pero eso no garantizaría su buen comportamiento ¿o no? Vamos a tener que motivar a esa creación para que responda a las guías y códigos morales del creador. ¿Cómo podemos hacer esto?

Realmente solo hay un par de maneras. Una forma es incitar a nuestra creación con algo. Ya sabes, podemos decirle que si hace lo que le decimos, le daremos algo bonito. Es como sostener una zanahoria frente a un burro terco que no quiera moverse hasta que vea la zanahoria y camine para tratar de morderla. En tanto mantengamos la zanahoria frente al burro, el burro continuará moviéndose en la dirección correcta. Pero si quitamos la zanahoria, ¿seguirá caminando el burro por sí mismo? No. Eso es por lo que esta clase de motivación no significa nada a largo plazo. Si necesitamos la alabanza de los hombres para motivarnos a hacer lo que es correcto, realmente no somos buenas personas. Si no hacemos esas buenas obras en la oscuridad, sin que nadie nos observe, entonces realmente no somos gente que haga buenas obras para empezar.

Y eso es lo que separa el cristianismo de todos los otros sistemas de fe. También piensa en eso por un momento. En primer lugar, si se nos exigieran las buenas obras para estar con Dios, y si nos pidiera hacer buenas obras para ser salvos, entonces nuestra salvación se convierte en la zanahoria que nos está motivando. Podríamos ser o no realmente buenos, y nunca lo sabríamos porque se nos pediría constantemente hacer estas cosas para ser salvos. No te confundas por esta parte del Sermón del Monte. Jesús está hablando de las recompensas de Dios para aquellos que realicen un servicio humilde, pero no es la recompensa de la SALVACIÓN. Las recompensas de honor, alabanza y responsabilidad en el cielo son muy diferentes al regalo de Salvación que viene a través de la fe UNICAMENTE.

Romanos 3:21-22 “Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.”

Romanos 11:6 “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.”

Dios no quiere que seamos motivados por el anzuelo de la salvación a través de buenas obras, porque eso realmente no revela la clase de persona que seríamos si no hubiera tal recompensa colgando frente a nosotros. En cambio, Dios quiere que seamos motivados por algo más. Él quiere que seamos motivados por una respuesta de agradecimiento de alguien que conoce el valor del regalo que ha recibido. Nosotros que creemos ya hemos sido gratificados con el increíble regalo de la Salvación. Eso debería hacernos tan humildes hasta el punto de tener una respuesta gozosa. ¿Alguna vez has recibido un regalo de alguien que haya sido tan asombroso y generoso que simplemente te dejó boquiabierto? ¿Alguna vez has recibido un regalo de alguien que cambiara la forma en que te sentías respecto a ellos? ¿Un regalo que cambiara tu corazón? Ese es la clase de regalo que ya nos ha sido dado por Dios. Nuestra salvación es ese regalo y es un regalo gratuito que no requiere de obras ni desempeños. Sin embargo, nos encontramos siendo obedientes al código moral de Dios, no porque estemos tratando de merecer o ganar el regalo, (éste ya nos ha sido dado gratuitamente), sino porque hemos sido cambiados mediante ese regalo y simplemente ahora queremos responder en gozo y amor. Esa es la clase de respuesta que Dios busca, y los actos espirituales que se realizan de esta manera, no requieren de una audiencia terrenal.

La Verdad Total Cada cosmovisión trata de responder a tres preguntas. Primero, ¿cómo llegamos aquí? Segundo, ¿por qué esta todo tan desordenado? Y tercero, ¿cómo podemos arreglarlo? Nosotros como cristianos, ya sabemos las respuestas a estas preguntas, y Jesús nos enseña estas respuestas en el Sermón del Monte. Estamos aquí como resultado de un Dios Creador, quien nos creó con la libertad de elegir entre el bien y el mal. Pero nuestra condición presente claramente refleja el hecho de que con frecuencia elegimos hacer lo que está mal, a fin de servir a nuestros propios deseos. Pero Jesús nos está llamando a tener un cambio de corazón que entienda el regalo de Salvación que nos ha sido dado, y respondamos con gozo ante ese regalo. Dios no quiere que actuemos soberbiamente, tratando de conseguir la aclamación de la gente en nuestro mundo, y Él no quiere que actuemos en temor, temerosos de no ser salvados a menos que hagamos ciertas buenas obras. La única vida de respuesta que importa a Dios, es una vida de gozo y gratitud.

Así que ¿Por Qué Buscamos la Alabanza de los Hombres? ¿Por qué entonces continuamos enfocándonos en el mundo como nuestra audiencia para las buenas obras? Una razón puede ser que simplemente queremos ser amados. Estamos hechos con esta básica necesidad humana de ser queridos y amados. Pero a veces tratamos de satisfacer esta necesidad buscando el amor y la aprobación de la gente a nuestro alrededor, en vez de la del Dios que nos creó. Debemos recordar que Dios nos ama como a Sus hijos que somos:

1 Pedro 5:6-7 “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que é los exalte cuando fuere tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”

Adicionalmente a esto, a veces nos encontramos tratando de levantar nuestra propia autoestima con buenas obras. Aceptémoslo, nos sentimos mejor acerca de nosotros mismos cuando conseguimos la alabanza de otros en nuestras vidas. Pero Dios nos pediría recordar cuán especiales somos ya; lo suficientemente especiales para haber sido elegidos por Él para ser salvados en primer lugar. Si podemos recordar lo que somos en Cristo, no podríamos sufrir de baja autoestima. Debemos recordar que somos los herederos del Rey del Universo:

Gálatas 4:6-7 “Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.”

En cualquier caso, ya sea que estemos buscando el amor de otros o tratando de levantar nuestra autoestima a través de buenas obras, como cristianos debemos saber que Dios nos ama y nos ha dado el regalo más importante de todos, a Su Hijo Jesucristo, quien ha asegurado nuestro pase seguro a casa, al corazón de Dios.

“Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
Hágase tu voluntad,
como en el cielo, así también en la tierra.
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Y perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Y no nos metas en tentación,
mas líbranos del mal…”

Esta oración de diez líneas puede ser dividida en dos secciones de cinco líneas, arriba y debajo de la línea trazada en la mitad de la oración. La mitad superior de la oración trata con la naturaleza de Dios, mientras que la mitad de abajo trata con nuestra naturaleza como seres humanos creados. ¿Cómo lo sabemos? Bueno, vean los pronombres personales que se usan en la primera mitad. “Padre” y “tu” son usados a través de estos cinco versos. En la mitad de abajo encontramos pronombres personales, tales como “nos” y “nosotros” que nos señalan de nuevo como seres creados. Notarás algo más también. La primera parte de la oración que trata de Dios, describe su santificada posición. Observa eso. Dios es santificado. Él es Aquel quien es merecedor de adoración. Nota también que Su dominio es descrito aquí como ‘el cielo’ y el ‘reino.’ Ahora compara esto con la mitad inferior de la oración. Notarás que el perdón es el enfoque principal para nosotros como seres creados. ¡Necesitamos el perdón! Ve ahora la descripción de nuestro dominio aquí en la tierra. ¡No es de extrañar que necesitemos ser perdonados! Hay ‘deuda’ y ‘tentación’, y hay ‘deudores’ y ‘mal’. Aquí vemos claramente la descripción de dos mundos, uno que es la morada celestial de Dios, y otra que es el mundo caído del hombre. La oración puede ser dividida en dos partes que parecen decirnos algo muy importante: Dios es Dios, y nosotros ¡NO somos Dios! Por esta razón, nunca debemos encontrarnos buscando la alabanza de los seres creados. Después de todo, ellos no son Dios. Debemos, en cambio buscar una audiencia con Dios Mismo. Esta oración distingue claramente la diferencia entre el hombre y su Creador y esta verdad tiene eco en toda la Escritura:

Isaías 55:8-9 “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”

¿A Quién está Iluminando el Reflector? Cuando hacemos nuestras buenas obras para recibir la alabanza de los hombres, convertimos el servicio en una auto-glorificación. Colocamos el reflector sobre nosotros mismos en lugar de en Dios, quien merece toda la gloria. Cuando hacemos eso, nos hacemos dioses para nosotros mismos. Cuando hacemos eso, tomamos la energía y la pasión que debe ser dirigida a Dios en lugar de a nosotros mismos. Le negamos a Dios Su gloria y tratamos de tomarla para nosotros mismos. Esa no es la forma de construir a una verdadera buena persona. Podremos vernos como gente buena exteriormente, pero cuando hacemos nuestras obras para una audiencia humana, negamos la verdad total que Jesús enseñó en el Sermón del Monte.