Inteligencia Artificial de bebé

Científicos del proyecto COSPAL aseguran haber desarrollado el primer robot con Inteligencia Artificial comparable a la de un bebé humano de 2 a 3 años.
Contrario a lo que se hablaba en noticias anteriores sobre la emulación del cerebro de una rata ya que esta utilizaba el metodo “de alto nivel a bajo nivel”. Este nuevo avance toma la filosofía del método clásico, es decir pretende desarrollar desde las partes más elementales empensando con algo muy simple al que se le van añadiendo y añadiendo otras partes simples para llegar a algo muy complejo así como también incorpora las redes neurales (base del aprendizaje) . Al unificar en un solo sistema dos filosofías sobre diseño de Inteligencia Artificial (IA). Por un lado, se proveió proveyó al robot con un conjunto extenso de reglas, las cuales son evaluadas por la IA y toma decisiones en base a ellas, y por otro lado se logró crear lo que se llama una red neuronal, que permite que la IA misma aprenda las reglas y se adapte al medio ambiente.
Esta unificación es la que ha permitido crear un sistema de IA verdaderamente escalable, que puede aprender por sí mismo y que puede resolver tareas que incrementan en complejidad, sin ninguna programación adicional o intervención humana de ningún tipo. Como ejemplo, el robot fue capaz de aprender y jugar al típico juguete en donde se le provee al bebé varias piezas de diferentes formas geométricas, y este tiene que aprender a insertarlas en agujeros de la forma compatible con ellos.
“De este modo, encontramos que era posible que los robots exploraran el mundo a su alrededor a través de la interacción directa, y crearan maneras de actuar dentro de él, y luego controlar esas acciones de acuerdo con un criterio. Esto combina las ventajas de la IA clásica, que es superior cuando se trata de funciones similares a la racionalidad humana, y las ventajas de las ANN, que es superior para llevar a cabo las tareas para las que los humanos usaríamos el subconsciente, cosas como la destreza motora básica y las tareas cognitivas de baja intensidad”, señala Felsberg.
La diferencia más importante entre el enfoque de COSPAL y lo que había sido lo último es que el sistema cognitivo artificial (ACS) de estos investigadores es escalable. Puede aprender solo y puede resolver tareas cada vez más complejas sin una programación adicional.
“Hay un directo mapeo de las directivas visuales para llevar a cabo la acción”, afirma Felsberg. “Con los sistemas previos, si algo cambiaba en el ambiente y el sistema de baja intensidad no estaba programado para reconocerlo, aparecían respuestas aleatorias, pero el proceso de supervisión de la IA no se daría cuenta de que algo está mal. Con nuestro enfoque, el sistema se da cuenta de que hay algo diferente y si sus acciones no terminan con éxito, intenta otra cosa”, explica el coordinador del proyecto.
Fuentes:
http://axxon.com.ar/not/183/c-1831094.htm
http://www.novaciencia.com/2008/03/25/inteligencia-artificial-como-la-de-un-bebe/